Las grandes posiciones institucionales suelen pasar por el mercado de opciones, y dejan rastros: volúmenes que rompen lo habitual, vencimientos concentrados, primas que se disparan. Seguir esa actividad inusual de opciones puede anticipar movimientos antes de que aparezcan en el precio.
El reto es que la mayoría de las alertas de flujo son ruido. Cortex cruza la actividad inusual con precio, volumen y régimen, para que la señal llegue acompañada de contexto y no como una alarma aislada.
El objetivo no es seguir cada operación grande, sino las que importan dentro de un cuadro coherente.